Comprar un apartamento en la playa: tres recomendaciones siempre útiles
A la hora de comprar una casa en la playa debemos seguir una serie de recomendaciones: son muy sencillas pero si las cumplimos nuestra adquisición será todo un éxito y no nos arrepentiremos de la operación realizada con las máximas garantías.
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Elegir su ubicación
Debemos tener claro qué es lo que queremos. Por ejemplo no es lo mismo querer comprarnos unos adosados en Murcia que unos adosados en Alicante o que unos pisos en la playa, justo a pie de playa. Establecer unas prioridades será lo primero que debemos hacer. Saber qué es lo más importante para nosotros: que esté al lado de la playa y podamos ir andando sin necesidad de medio de transporte, o si no nos importa que esté un poco más alejado pero sí que sea grande y con muchas habitaciones, o que esté en un pueblo para poder acceder a todos los servicios (médico, ayuntamiento, red de transportes...). También puede darse el caso de quienes lo quieren todo: un gran chalet en la playa y a pocos metros del agua.
Con qué dinero contamos
Una vez que sabemos qué es lo que queremos hay que comprobar que existe oferta para el presupuesto del que nosotros disponemos. Para saber cuál es la horquilla en la que nos movemos debemos o bien "patearnos" la zona, es decir viendo por las fachadas de los edificios los carteles de Se Vende, tomando nota de los teléfonos y poniéndonos en contacto con los propietarios para hacer cuantas preguntas sean necesarias y, si en principio nos agrada lo que nos cuentan, concertar una entrevista para visitar el inmueble. O también podemos visitar varias inmobiliarias de la zona y que nos oferten las viviendas que tienen según las características que nosotros precisamos. No olvidemos los portales de ventas de viviendas que existen en Internet: hablamos de "Idealista" o de "Fotocasa", por ejemplo y dentro de una gran oferta.
La crisis inmobiliaria ha cambiado las reglas del juego
Si hasta hace unos años quienes imponían sus normas eras los propietarios y los constructores, ya que todo acababa vendiéndose a cualquier precio, ahora no es así. Los bancos son mucho más reticentes a la hora de conceder un préstamo y las viviendas sin vender se van acumulando lo que provoca un efecto de bajada en los precios. Quien quiere comprar... ahora es su momento. Y además si tiene dinero líquido está muy bien posicionado para presionar al vendedor.
Llega el momento de la negociación definitiva
Ya hemos encontrado, por ejemplo, de entre los apartamentos en Alicante el que buscábamos. Hemos visto cientos de pisos en Costa del Sol y hemos encontrado el ideal para nosotros: es de obra nueva en la playa. Ahora sólo queda negociar y presionar con el vendedor para conseguir el precio más ajustado.