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Fausto Lipomedes

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Las Razones del Diablo

Las Razones del Diablo

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Fausto Lipomedes Fausto Lipomedes
Artículos : 592
Desde : 16/02/2009
Categoría : Estilo de vida

Artículos para descubrir

La pera limonera

La pera limonera

Anoche me morí comiendo una pera. Debió de ser la ansiedad porque tenía hambre. Me apetecía comer fruta, un alimento fresco y saludable. Así que me puse un plato con varias piezas. Me fui con el plato al salón, me senté en el sillón y puse la fruta en la mesa baja, frente a mi. Debió de ser por la postura, mi glotonería y ansía, pero de
Estación de autobuses

Estación de autobuses

Un negocio occidental, ideado, financiado y creado por nórdicos occidentales, los que viven en la parte norte del globo, atendido por rechonchas sudamericanas, bajitas, oscuras, culonas, que no paran de hablar entre ellas sobre sus vidas, sus hijos, sus pendejos y sus chulos, sin siquiera mirar al cliente, que soy yo, que me dirijo a ella con educ
Atardecer en el Serengeti

Atardecer en el Serengeti

Mayo, el mes de las flores. Y yo, no sé porque, lo asocio con braguitas de encaje de niñas que huelen a pis. Mayo, el mes de los primeros calores que te pillan a contrapíe. Mayo el mes de los primeros insectos. Ayer un ejercito de hormigas cruzaba mi terraza transportando a un pobre escarabajo, panza arriba, hacia su guarida. Las primeras moscas
Rarito

Rarito

Por fin, el silencio del viernes. El silencio del habla, el silencio en mi cabeza, el silencio de no oír preguntas, de no oír sin querer oír. Silencio en el que sólo oyes tus pasos, tus suspiro o los ruidos que haces al sentarte, al dejar el libro sobre la mesa o el de tu edredón cuando te tapas con él. Mi madre dice que soy rarito y que soy
El niño gilipollas

El niño gilipollas

Al niño/a le han vuelto gilipollas. El niño/a, que no se sabe muy bien lo que es, tiene unos cuatro años, y va se ve en su rostro la cara del que será un gilipollas. ¿y qué culpa tiene él? El niño va vestido como un infante, con una especie de pantalones de paje bombachos azules, una camiseta blanca y sobre todo el conjunto, un pelo cortado
Cara de Pan

Cara de Pan

Esta mañana he oído a alguien, que sólo conozco a través de un fotografía, hablando en la radio. A través de esa fotografía, lo primero que me viene como pensamiento es “cara de pan”. Cuando califico a alguien como “cara de pan”, pienso en un pan candeal. Esos panes redondos, dorados por fuera y de prieta miga blanca. Un pan que, de
Un país sin bidés

Un país sin bidés

¿Qué se puede esperar de un país sin bidés? Poca cosa. ¿No? He cruzado el Atlántico y me he vuelto a infiltrar el el país de las normas y las películas. Hacía tiempo que no iba por allí y, la verdad, siempre que me toca ir, los reparos y recelos se disparan. Algo pasa conmigo y con estas gentes, algo que provoca que nuestras químicas no
Añoranza

Añoranza

Ignoro la razón por la que cada vez que voy a una ciudad que no es la mía, me gusta pasear solitariamente por sus calle. Sí, sé que es una apetencia de mucha gente, pero lo cierto es que cuando lo hago, no suelo toparme con gente solitaria que, como yo, pasee, observe y se detenga mirando edificios. Claro que se ve a gente sola, pero hay algo e
Un problema aritmético

Un problema aritmético

Me pregunto si me haría falta ir a un psicólogo. Si fuera el personaje de una novela, sería algo así como ese hombre ya entrado en años, profesional, que comienza a sentir que el mundo en el que ha habitado se comienza a derrumbar a su alrededor y no sabe muy bien cuales son las razones. Por vez primera he de confesar que siento miedo y por ve
Escribir

Escribir

Y me pongo a escribir. Y no sé por donde empezar. No, no, claro que sé por donde empezar. Arranco, y cuatro párrafos más tarde, lo releo, y lo borro, y comienzo de nuevo, y ahora vomito mil palabras, de golpe, y las leo, y me gustan. Duermo, dejo pasar un día, y releo lo escrito. Y hago matizaciones y creo que he de arrancar por otra parte. Y