Rehabilitación de fachadas: todo sobre la ejecución
Tanto por el riesgo para la seguridad ciudadana que conlleva el deterioro a que somete el paso del tiempo a las fachadas de inmuebles antiguos, como por las estrategias de la Administración para paliar la crisis de la construcción, la rehabilitación de edificios es hoy un sector profesional en alza.
Normativa municipal
Con lo que, consecuentemente, el “embellecimiento” de las ciudades hace de éstas mejores espacios para vivir. El Ministerio de Vivienda ha incrementado con 110 millones de euros el presupuesto ya existente para la rehabilitación de edificios previsto en el Plan Estatal de Vivienda 2009-2012. Por lo que desde las instituciones municipales se insta a los ciudadanos a contribuir en la medida de lo posible en el buen fin de esta iniciativa. Como deber de “Conservación y Rehabilitación”, y según se desprende de las ordenanzas municipales del ayuntamiento de Madrid, los propietarios de edificios y construcciones han de mantenerlos en las adecuadas condiciones de seguridad, conservación y salubridad para su uso efectivo y habitabilidad. La responsabilidad de los propietarios de inmuebles en lo que a restaurar fachadas se refiere, sean estos individuales o comunidades, incluye todo tipo de obras en las que su coste total no sea superior a la mitad del valor de una construcción de nueva planta de similares características, y teniendo en cuenta todos los factores. Si se excedieran los límites especificados, por norma, las instituciones municipales facilitarían ayudas públicas a particulares, bien mediante convenio o bien según las reglas ya establecidas.
Sistemas de rehabilitación
Fundamentalmente, son las inclemencias meteorológicas y la falta de mantenimiento las causantes del desgaste, suciedad, erosiones, desprendimientos y otros efectos en las fachadas de los edificios. Así como del posible peligro para los transeúntes. Tras el oportuno estudio y diagnóstico de la fachada y/o estructura sobre sus desperfectos, se deben aplicar aquellas técnicas de reconstrucción que mejor se adapten a cada caso. En general son las intervenciones integrales de limpieza y pintura, junto con la reparación de humedades, bajantes, aleros, instalaciones de luz, agua y gas, fisuras, eliminación de grafitis, acristalamiento y aplicación de revestimientos las más solicitadas. Pero en el mercado existen nuevas soluciones para el mejoramiento estructural de las fachadas, en las que el buen aislamiento térmico constituye un elemento de primera prioridad. Con la aplicación de aislante de lana mineral sobre el muro exterior de la fachada, prácticamente se eliminan la humedades invasivas obteniendo a la vez un aumento de la ganancia en aislamiento acústico de hasta 6 decibelios. Uniendo a éste el sistema de fachada ventilada, es decir, disponiendo una cámara de aire continuo entre el revestimiento exterior y el material aislante, el resultado a obtener es de absoluta eficacia.